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PSICOLOGÍA ● FILOSOFÍA ● ESPIRITUALIDAD
PARA  DESPERTAR  LA  CONCIENCIA  QUE  NOS  HACE  HUMANOS


Lo transpersonal: trascender el Ego

por Gregory Mitchell

Mientras que tu "yo exterior" –la conciencia de vigilia del Ego de todos los días– se centra en el mundo exterior, tu ser interior abarca todos los aspectos de tu conciencia. Tu ser interior incluye a tu yo exterior, tu mente subconsciente, las partes "inconscientes" del funcionamiento de la mente-cuerpo, así como la súper-conciencia de la esfera transpersonal. Tu ser interior es tu conciencia completa. Es todas las partes "separadas" de tu conciencia en un paquete unificado. Tu ser interior es también el verdadero tú, el completo tú. También se ha referido a él como el "Ser Superior". En un estado de atención plena puede actuar como testigo del funcionamiento de la mente y del Ego.

El desarrollo fuera de la fe y hacia probar la realidad en las sociedades avanzadas, desde la Edad Media, y los cambios que se han suscitado en la tecnología y en la estructura del carácter, de ser dirigido por la tradición a ser dirigido por sí mismo, han sido producto del desarrollo evolutivo de las etapas de desarrollo del Ego.

Tener fe en lograr un resultado implica que uno no cuenta con los medios racionales para probar si eso es posible. Por lo tanto, la espiritualidad basada en la fe es hueca; la espiritualidad basada en probar la realidad tiene un sustento real que trasciende (integra y va más allá) la realidad, no la sustituye. En la espiritualidad del Aquí y Ahora las verdades son observables, no son creencias ni esperanzas.

Con un desarrollo del ego fuerte y educado, sustentado por el método científico, la cúspide en tiempos recientes ha decaído en una sociedad materialista que tiene un débil sentido de sí misma y es fácil de manipular. Ha habido una transición de ser dirigida por la interioridad a ser dirigida por otros, y se ha producido una disminución en la autonomía del Ego, especialmente en las masas. Para continuar en una dirección de avance, en lugar de volver a los rituales religiosos, se requiere una nueva conciencia espiritual basada en la observación objetiva y personal, con la introspección equilibrada por la prueba de la realidad. Para que esto sea posible, se requiere una educación sólida que incluya el desarrollo de la inteligencia cognitiva y emocional, para primero establecer la autonomía del Ego y después oscilar de una sociedad orientada al consumo a una sociedad con altos valores éticos y una inteligencia espiritual post-convencional desde la que se pueda concebir una forma de vida con un sentido y realización verdaderos.

El Ego es una barrera para la comprensión espiritual sólo cuando es débil y está lleno de distorsiones y conflictos mentales que acaparan toda la atención disponible, por lo que el ser interior no puede funcionar. Entonces se produce el comportamiento que comúnmente se asocia con el egocentrismo, el egoísmo, la arrogancia o el narcisismo, o incluso psicosis como la esquizofrenia. De hecho, estos comportamientos son el producto de un ego débil y confundido por falsas concepciones y conflictos internos, y por lo tanto sin un sentido claro de identidad. La autonomía del Ego es la condición previa para desarrollar una práctica exitosa a nivel transpersonal. La autonomía del Ego corresponde aproximadamente a la necesidad de autorrealización de Maslow.

El Ser Superior

El propósito de Assagioli era ir mucho más allá del psicoanálisis para crear un enfoque científico que abarcara al hombre entero: creatividad y voluntad, alegría y sabiduría, así como los impulsos y las motivaciones. Además, quería que ese enfoque integrador fuera práctico, no sólo una comprensión de cómo vivimos, sino una ayuda que nos fuera útil para vivir mejor, con más plenitud, de acuerdo con lo mejor que hay dentro de cada uno de nosotros. Esta concepción, que desarrolló en la década de 1930, la llamó "Psicosíntesis".

En la Psicosíntesis se dice que una persona tiene una personalidad y una conciencia superior, el Ser Superior. Sin embargo, las personalidades en el mundo son obvias para todos nosotros pero el Ser Superior sólo está presente para aquellos con "ojos para verlo". La síntesis de Assagioli es estar cada vez más conscientes del Ser Superior, no sólo en uno mismo, sino también en los demás. Su visión, y el punto de vista de la mayoría de las disciplinas espirituales, es que el Ser Superior es básico y duradero, y que la personalidad, aunque es necesaria para estar en el mundo, es relativamente superficial y cambiante.

El Ser Superior es el contexto, el hogar, el "motor inmóvil", la fuente no creada de la vida. La personalidad está llena de contenidos, respuestas aprendidas, y es dinámica. El Ser Superior puede no ser reconocido en muchas personas de manera explícita, y la naturaleza de esta barrera y la forma de eliminarla para "iluminarnos" o "despertar", es el área que nos ocupa aquí.

En los estados místicos y creativos encontramos elementos de alegría, unión, éxtasis, absorción, pérdida de la conciencia de sí, y pérdida del sentido del tiempo... un estado de "flujo". En dichos estados uno se ha separado del Superego. Pero uno requiere del Ego como centro de control e integración de la conciencia, de hecho, cuanto más fuerte es mejor, para que pueda estar serenamente tranquilo en su presencia y no se inmiscuya en la experiencia.

Un "estado de no-mente" o una mente serena y tranquila como la que se logra con las prácticas de meditación para ayudar a lograr una percepción unitaria, se puede lograr ya sea por "apagar" el Ego o por mitigar las ansiedades y distorsiones del Ego. El primer camino es ir "hasta el fondo", no existir, y el segundo es elevarse por encima, existir en una forma ampliada para darnos cuenta de que uno existe como un Ser Superior que es testigo del Ego y parte de un todo mayor que incluye las dimensiones física, emocional y mental de la humanidad, para lo cual el Ego es el vehículo adecuado, habilitado por una fuente superior.

Como lo expresa Ken Wilber: "Una de las muchas razones por las que tenemos problemas con la noción de "ausencia de ego" es que la gente quiere que sus "sabios sin ego" les cumplan todas sus fantasías "espirituales" o de "santidad", que por lo general significa estar muertos del cuello hacia abajo, sin necesidades o deseos carnales y con una suave sonrisa permanente. Todas las cosas con las que la gente suele tener problemas –dinero, comida, sexo, relaciones, deseo–, quieren que sus santos no las tengan. Lo que la gente quiere son "sabios sin ego" que estén "por encima de todo ello". Lo que quieren son cabezas parlantes. Creen que la religión podrá deshacerse de todos los instintos más bajos, los impulsos y las relaciones, y, por lo tanto, no buscan obtener consejos en la religión sobre cómo vivir la vida con entusiasmo, sino ver la manera de evitarla, reprimirla, negarla, escapar de ella... Sin embargo, "ausencia de ego" no significa "menos personal", significa "más que personal". No menos personal, sino más personal: todas las cualidades personales normales, más algunas transpersonales".

El desarrollo en la etapa transpersonal es un proceso de integración de identidades que se unifican a un nivel superior. Ausencia de ego no significa la ausencia de un yo funcional (eso sería un psicótico, no un sabio), sino que uno ya no está exclusivamente identificado con ese yo, el Ego, o sus sub-personalidades. El camino para trascender el Ego se acompaña por el desarrollo cognitivo, moral y espiritual, como se describió anteriormente. Es mediante el fortalecimiento del ego y determinar una verdad que incluya todo, que podemos ser capaces de separarnos del mundo del sufrimiento, el apego y la resistencia. Para llegar a la cima, primero hay que escalar la montaña.