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P S I C O L O G Í A     ●    F I L O S O F Í A     ●    E S P I R I T U A L I D A D
P A R A    D E S P E R T A R    L A    C O N C I E N C I A    Q U E    N O S    H A C E    H U M A N O S


El camino de la autenticidad

por Melody Larson

¿Qué significa vivir auténticamente? La autenticidad tiene un poder que tiene una naturaleza casi mística. Es magnética y la anhelamos ahora más que nunca. ¿Por qué? Mi opinión es que la autenticidad le abre las puertas a una vida espiritual. ¿Cómo es el camino a la autenticidad? Exploremos los siete peldaños que conducen a una vida con libertad y alegría.
  1. Sé feliz sin motivo. No hay nada en lo que te tengas que convertir, nada que tenga que suceder para que seas feliz. La felicidad es simplemente una opción. Abandona el juego "cuando=entonces": Cuando pierda 5 kilos, entonces seré feliz. Cuando esté en la relación perfecta, entonces seré feliz. Este es el trato: la felicidad no se produce cuando has alcanzado tus objetivos, más bien es lo que te permite alcanzarlos. La felicidad que buscas no es la recompensa que te espera al final de tu viaje. Es lo que hace posible el viaje en primer lugar.

  2. Termina con el juego de culpar. ¿Culpas a otros por la forma en que tu vida se ha desarrollado o está desarrollándose? ¿Es culpa de tu infancia, de tu cónyuge, tu jefe, o el estado actual de los asuntos mundiales lo que impide que seas feliz? ¿Estás renunciando a tu poder por verte como una víctima? Para habilitarte tienes que asumir la responsabilidad por ti y por la forma en que va tu vida. Ninguna persona o evento puede determinar la forma de tu vida a menos que lo permitas. Lo permites cuando eliges la seguridad de la impotencia ante el riesgo de la auto-determinación. El único fracaso en la vida es no escoger cómo vas a vivir. Cuando eliges hacerte responsable, sucede algo glorioso: Dejas de vivir la vida a medias y tu vida florece en toda su riqueza.

  3. Simplifica. A la autenticidad le es difícil prosperar en un suelo sembrado con hierba compleja. Debes arrancar las malas hierbas y hacer espacio para lo que tu alma desea que florezca. Simplificar implica dejar las actividades y a las personas que drenan o disipan tu energía. El desorden es el signo más visible de una vida con mucha vegetación. Revisa tus cosas y desecha lo que no utilizas o lo que no le satisface emocionalmente. Después de haber despejado un poco el espacio físico, a ver si puedes liberar algo de tiempo. Sin tiempo para reducir la velocidad y conectarte con tu corazón, no serás capaz de escuchar sus susurros. Por último, tienes que deshacerte de las personas que son tóxicas para ti, que te significan una carga en vez de un apoyo. Cuando hayas terminado, quedará un espacio limpio y fértil en tu vida en el que podrás plantar las semillas de tu autenticidad y cultivar tu pasión.

  4. Disfruta siendo egoísta. Nos han dicho durante tanto tiempo que ser egoísta es malo. Si te detienes a pensar en ello, cualquier persona que te lo dice probablemente lo dice por el deseo egoísta de que sigas sus reglas. Si quieres vivir en libertad tienes que ser egoísta. No hay nada de malo en servir al Sí Mismo. Tienes que poner tus necesidades y deseos por encima de todo y de todos, precisamente para servir a todos y a todo. Es agotador tratar de ser todo para todas las personas. No se trata de emplear tu energía de manera dispersa, sino de concentrar tu energía en la expansión de tu propia genialidad y singularidad. El egoísmo, en el más noble sentido de la palabra, es ser tan pleno que puedas compartir esa plenitud con los demás.

  5. Haz tu trabajo de sanación. El trabajo curativo se trata de que confrontes los hábitos, heridas y miedos que te mantienen viviendo limitado. Cuando permites que emerja la plenitud de lo que eres, permites que entre la luz y ocurre la sanación. La necesidad de escapar y los hábitos autodestructivos disminuyen. Al soltar cualquier culpa, dolor, ira, o indignidad que estés experimentando, abres el canal de ser sin esfuerzo. La Energía Universal puede fluir en ti y te conviertes en el instrumento del espíritu que estás destinado a ser. Hay muchas prácticas para hacer trabajo de sanación, desde la Terapia de Liberación Emocional hasta la oración. Encuentra lo que funciona para ti y comprométete a cambiar cualquiera de las creencias o sentimientos que te estén deteniendo.

  6. Cultiva la compasión. La compasión es una profunda emoción humana. Nos saca del egocentrismo, lo que nos permite experimentar la unidad con otros y con todas las cosas. Esta es otra faceta de la autenticidad, porque la compasión elimina los falsos dioses del ego de la competencia, la moral y el juicio de sus tronos. Nos permite una vista panorámica de todo el mundo: como lo ve el espíritu. No hay nada más liberador que permitirle a los demás sus opciones. Apoyarlos en vez de tratar de cambiarlos y honrar su propia capacidad para guiarse.

  7. Entrega las llaves. Todos hemos oído el dicho de entregarse a un poder superior, "soltar y abrirse a Dios". La clave aquí es que te des cuenta que ese poder superior no es algo fuera de ti, está dentro de ti. Entregarte, entonces, no es quedar impotente. Entregarte es dejarle el asiento del conductor de tu vida a tu alma, al todo, inteligente, potente, creativo ser que eres en verdad. Se trata de liberarse de la conducción temeraria de tu personalidad que te mantiene chocando contra un enigma insatisfactorio después de otro, o que te mantiene acelerando y hace que te pierdas de todos los lugares interesantes, encantadores y mágicos. Cuando permites que tu alma te guíe, te entregas a la necesidad de llegar a cualquier destino, sabiendo que estés donde estés en cada momento, será perfecto.
El camino hacia una vida auténtica es un viaje hacia nuestro ser interior en lugar de hacia fuera en el mundo. Se trata de reclamar el poder dentro de nosotros en lugar de buscar nuestro poder externo. Autenticidad significa honrar al yo, no a su imagen. Esto significa escuchar con el alma en lugar de con el ego. Esto le permite a nuestros corazones, por tanto tiempo acallados por nuestro intelecto, hablar por fin.